Siglo XX, vuelven los golpes
El Jefe del Estado Mayor, Coronel Óscar Raymundo Benavides Larrea, encabezó, el 3 de Febrero de 1914, un golpe de Estado contra el presidente (elegido por el Congreso, del Partido Demócrata) Guillermo Billinghurst (que entre otras cosas, había decretado la jornada de ocho horas para los jornaleros del Muelle y Dársena del Callao, regulado el derecho de Huelga -¡¡reconociéndolo!!- y que, en 1913, había comenzado el plan para construir casas para obreros en Lima y Callao), la oligarquía peruana aplaudió al Coronel. Óscar convocó elecciones (no sin antes un bonito ascenso a General).
El Jefe del Estado Mayor, Coronel Óscar Raymundo Benavides Larrea, encabezó, el 3 de Febrero de 1914, un golpe de Estado contra el presidente (elegido por el Congreso, del Partido Demócrata) Guillermo Billinghurst (que entre otras cosas, había decretado la jornada de ocho horas para los jornaleros del Muelle y Dársena del Callao, regulado el derecho de Huelga -¡¡reconociéndolo!!- y que, en 1913, había comenzado el plan para construir casas para obreros en Lima y Callao), la oligarquía peruana aplaudió al Coronel. Óscar convocó elecciones (no sin antes un bonito ascenso a General).
Augusto Bernardino Leguía Salcedo volvió al poder, tras un amago de fraude electoral derrocó a Pardo, disolvió el Congreso y asumió el poder provisional del país, todo ello con el apoyo de los militares (esos militares ¡¡cómo nos defienden!!). Convocó a una asamblea constituyente (¿les suena? ¿les suena?). Juró como Presidente Constitucional el 12 de Octubre de 1919 (tres meses después la Constituyente promulgó la Constitución de 1920). No hace falta recordar lo desastroso que fue el gobierno de Leguía en cuanto a los derechos de los ciudadanos, libertades y demás. Fue reelecto como presidente, aunque fue el único candidato (así era difícil no salir elegido). Y en el 29 era otra vez reelegido y ya cansaba.
Vuelven los Militares
El 22 de Agosto de 1930 el Comandante Luis Miguel Sánchez Cerro realiza en Arequipa un pronunciamiento contra Leguía (vamos, él lo encabezó, pero bien respaldado que estaba contra el presidente). El 25 de Agosto Leguía renuncia, le sucede Manuel María Ponce Brousset que dura dos días en el cargo. El Comandante Luis M. Sánchez no está por la labor de mantener gobiernos civiles y corruptos (el de Leguía fue especialmente corrupto y clientelista) y el 27 da un golpe de Estado militar. Creó un Tribunal de Sanción para juzgar a Leguía y sus amigos, enriquecidos por la corrupción y clientelismo y que habían arruinado al Perú. Este sujeto convoca elecciones, no sin antes establecer el voto obligatorio para todos los mayores de 21 años. Dejó el cargo a la Junta de Gobierno para presentarse a presidente. Oh sorpresa, es elegido. Acusaciones de fraude.
Comienza una época de persecución a la oposición, un atentado contra el presidente (que deja a Sánchez gravemente herido), de la asamblea constituyente echó a los apristas, parte de la marina se subleva. Trujillo es tomada por apristas que son brutalmente reprimidos, siendo ejecutados tras juicios sumarios, que ya tuvieron más tiempo que otros tantos (cientos) de ejecutados de forma ilegal (sin siquiera juicio sumario). Mientras tanto, el Comandante fue ascendido a Coronel, y luego a General (qué bueno es ser presidente, en dos años subes dos escalones militares). Vamos, paz y amor. Un fanático aprista mata al General Sánchez el 30 de Abril de 1933 (poco después de la promulgación de la Constitución del 33, que prohibía participar en las elecciones a los partidos de organización internacional).
Al día siguiente el General Óscar R. Benavides era elegido presidente por el Congreso, con la misión de terminar el mandato de Sánchez. Convoca elecciones (en 1936) y mientras se contaban los votos las anula (una suerte de "cuasi-autogolpe", mantiene su puesto de Presidente aunque había acabado su mandato), a fin de cuentas, ganaba el que tenía el apoyo de los apristas y eso no podía permitirse (continuó con la represión contra los movimientos obreros y el aprista)… Pero esa es una historia que por este barrio no nos concierne. Se vuelven a convocar elecciones en el 39.
El 22 de Agosto de 1930 el Comandante Luis Miguel Sánchez Cerro realiza en Arequipa un pronunciamiento contra Leguía (vamos, él lo encabezó, pero bien respaldado que estaba contra el presidente). El 25 de Agosto Leguía renuncia, le sucede Manuel María Ponce Brousset que dura dos días en el cargo. El Comandante Luis M. Sánchez no está por la labor de mantener gobiernos civiles y corruptos (el de Leguía fue especialmente corrupto y clientelista) y el 27 da un golpe de Estado militar. Creó un Tribunal de Sanción para juzgar a Leguía y sus amigos, enriquecidos por la corrupción y clientelismo y que habían arruinado al Perú. Este sujeto convoca elecciones, no sin antes establecer el voto obligatorio para todos los mayores de 21 años. Dejó el cargo a la Junta de Gobierno para presentarse a presidente. Oh sorpresa, es elegido. Acusaciones de fraude.
Comienza una época de persecución a la oposición, un atentado contra el presidente (que deja a Sánchez gravemente herido), de la asamblea constituyente echó a los apristas, parte de la marina se subleva. Trujillo es tomada por apristas que son brutalmente reprimidos, siendo ejecutados tras juicios sumarios, que ya tuvieron más tiempo que otros tantos (cientos) de ejecutados de forma ilegal (sin siquiera juicio sumario). Mientras tanto, el Comandante fue ascendido a Coronel, y luego a General (qué bueno es ser presidente, en dos años subes dos escalones militares). Vamos, paz y amor. Un fanático aprista mata al General Sánchez el 30 de Abril de 1933 (poco después de la promulgación de la Constitución del 33, que prohibía participar en las elecciones a los partidos de organización internacional).
Al día siguiente el General Óscar R. Benavides era elegido presidente por el Congreso, con la misión de terminar el mandato de Sánchez. Convoca elecciones (en 1936) y mientras se contaban los votos las anula (una suerte de "cuasi-autogolpe", mantiene su puesto de Presidente aunque había acabado su mandato), a fin de cuentas, ganaba el que tenía el apoyo de los apristas y eso no podía permitirse (continuó con la represión contra los movimientos obreros y el aprista)… Pero esa es una historia que por este barrio no nos concierne. Se vuelven a convocar elecciones en el 39.
El General Manuel Arturo Odría Amoretti realiza un golpe de Estado militar (llamado por él mismo como "Revolución Restauradora") contra el presidente electo José Luis Bustamante y Rivero (desterrado tras el golpe) en 1948, aprovechando la inestabilidad política causada tras la ilegalización del APRA. Por supuesto que un militar como él no sería menos que sus antecesores, se dedicó a perseguir a comunistas, dirigentes obreros, apristas, y demás. Reprimió todo lo que pudo, y algo más. Dejó el cargo para presentarse en las elecciones (1950) en las que fue arrestado y deportado el único contrincante que tenía, el General Ernesto Montagne (apoyado por la Liga Nacional Democrática). Si es que ¡¡¿¿Cómo se le ocurre presentarse a unas elecciones??!! Como si el Perú de entonces fuera libre… Aish.
Lo único rescatable como positivo de esas elecciones (supongo que no hace falta que diga quién las ganó) es que seis años después se convocarían otras, en las que ganaría Manuel Prado y Ugarteche. En las elecciones del 62 ningún candidato obtuvo el preceptivo tercio de los votos necesarios para que el tinglado funcionara correctamente, 10 días antes del final del mandato de Manuel Prado y Ugarteche se produce un Golpe de Estado Militar mediante la cual Ricardo Pérez Godoy se hace con el poder del Estado (una Junta Militar es la que gobierna). Dura un año en el cargo y es sucedido por otro militar. Quien convoca elecciones (anula las anteriores, las del 62, aduciendo un fraude en las mismas…).
Lo único rescatable como positivo de esas elecciones (supongo que no hace falta que diga quién las ganó) es que seis años después se convocarían otras, en las que ganaría Manuel Prado y Ugarteche. En las elecciones del 62 ningún candidato obtuvo el preceptivo tercio de los votos necesarios para que el tinglado funcionara correctamente, 10 días antes del final del mandato de Manuel Prado y Ugarteche se produce un Golpe de Estado Militar mediante la cual Ricardo Pérez Godoy se hace con el poder del Estado (una Junta Militar es la que gobierna). Dura un año en el cargo y es sucedido por otro militar. Quien convoca elecciones (anula las anteriores, las del 62, aduciendo un fraude en las mismas…).
Últimos tiempos
El Presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el General Juan Velasco Alvarado, derrocó, mediante Golpe de Estado Militar, al presidente electo Fernando Belaúnde Terry el 3 de Octubre de 1968. Los seguidores de Acción popular fueron reprimidos, entre otros muchos.
Uno de los miembros destacados del gobierno de Velasco, el General Francisco Morales Bermúdez, se sublevó, llevando a cabo un golpe de Estado Militar contra la dictadura el 29 de agosto de 1975, proclamándose como Presidente Constitucional de la República del Perú al día siguiente (manda narices, un presidente constitucional que no ha sido elegido de forma constitucional en un régimen anticonstitucional). Comienza la transición a la democracia.
Dos presidentes seguidos terminaron sus mandatos, no sin problemas (el terrorismo, la corrupción, pobreza extrema, inflación de aúpa, etc.) y en 1990 fue elegido presidente Alberto Kenya Fujimori Fujimori, el 5 de Abril de 1992 se saltó toda separación de poderes y la constitución vigente para llevar a cabo un autogolpe de Estado, con el apoyo de Montesinos y del Ejército. Cerró el Parlamento, echó a todos y convocó una constituyente. Entre el 92 y el 95, el título de Fujimori fue de "Presidente del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional", esto es, fue un gobierno golpista con todas las letras. En noviembre de 1992 sorteó un intento de golpe por parte del General de División Jaime Salinas Sedó y otro, en octubre del 2000, de Ollanta Humala.
El Presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el General Juan Velasco Alvarado, derrocó, mediante Golpe de Estado Militar, al presidente electo Fernando Belaúnde Terry el 3 de Octubre de 1968. Los seguidores de Acción popular fueron reprimidos, entre otros muchos.
Uno de los miembros destacados del gobierno de Velasco, el General Francisco Morales Bermúdez, se sublevó, llevando a cabo un golpe de Estado Militar contra la dictadura el 29 de agosto de 1975, proclamándose como Presidente Constitucional de la República del Perú al día siguiente (manda narices, un presidente constitucional que no ha sido elegido de forma constitucional en un régimen anticonstitucional). Comienza la transición a la democracia.
Dos presidentes seguidos terminaron sus mandatos, no sin problemas (el terrorismo, la corrupción, pobreza extrema, inflación de aúpa, etc.) y en 1990 fue elegido presidente Alberto Kenya Fujimori Fujimori, el 5 de Abril de 1992 se saltó toda separación de poderes y la constitución vigente para llevar a cabo un autogolpe de Estado, con el apoyo de Montesinos y del Ejército. Cerró el Parlamento, echó a todos y convocó una constituyente. Entre el 92 y el 95, el título de Fujimori fue de "Presidente del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional", esto es, fue un gobierno golpista con todas las letras. En noviembre de 1992 sorteó un intento de golpe por parte del General de División Jaime Salinas Sedó y otro, en octubre del 2000, de Ollanta Humala.
Conclusiones
Es raro que el gobierno de Toledo no haya sufrido un golpe de Estado (exitoso, quiero decir, ya que el Mayor en Retiro Antauro Humala se levantó en el 2005 contra el gobierno), sobre todo por la baja aceptación que tenía, nadie pudo alzarse como caudillo contra un presidente, que aunque nadie quería, tampoco metía mucho la pata (dejaba pasar las cosas y tenía un puntito inútil de populismo). En fin, esto se ha extendido más de lo deseable, nuestra historia republicana es un sinrazón de guerras por el poder, de reacciones contrarias a los cambios sociales, de persecución, de… de todo lo que no puede catalogarse como "bueno".
Ahora podríamos estar hablando de los últimos 25 años como de sucesiones entre presidentes electos, sin verdaderas crisis políticas en plan guerras civiles ("de las de antes") a pesar del conflicto armado (contra el MIR, SL y MRTA), pero no es tan fácil, tuvimos entre medias un presidente que dio un golpe de Estado a su propio gobierno, y que se presentó a las elecciones cuando constitucionalmente no podía (por más Ley de interpretación auténtica que sacara, ese tipo de leyes no pueden sacarse), que ocasionó un pequeño vacío de poder tras la renuncia de Fujimori, recuperando una cierta normalidad política que, esperemos, continúe un buen tiempo (no desde un punto de vista continuista, está claro que necesitamos urgentes cambios sociales y políticos, pero sin abruptos que no han beneficiado nada en todo este tiempo).
Lo malo es que la amenaza militar, o por parte de Militares (estén o no retirados) continúa ahí, la tenemos encima. Es un lastre que será difícil de salvar en un país hundido en la miseria, en la corrupción, en amiguismos y clientelismos y en tradiciones en que eso de democracia no es que suene utópico (no sólo la formal, sino la sustancial), sino que la población (parte de la misma) ve en el autoritarismo la necesaria salida a nuestros problemas, por tanto, ven en la no-existencia del Derecho (entendido como los poderes sometidos al Derecho) un buen método (cuando es el más ineficaz de todos), ojo, y eso no es anarquismo (no se confundan).
Es raro que el gobierno de Toledo no haya sufrido un golpe de Estado (exitoso, quiero decir, ya que el Mayor en Retiro Antauro Humala se levantó en el 2005 contra el gobierno), sobre todo por la baja aceptación que tenía, nadie pudo alzarse como caudillo contra un presidente, que aunque nadie quería, tampoco metía mucho la pata (dejaba pasar las cosas y tenía un puntito inútil de populismo). En fin, esto se ha extendido más de lo deseable, nuestra historia republicana es un sinrazón de guerras por el poder, de reacciones contrarias a los cambios sociales, de persecución, de… de todo lo que no puede catalogarse como "bueno".
Ahora podríamos estar hablando de los últimos 25 años como de sucesiones entre presidentes electos, sin verdaderas crisis políticas en plan guerras civiles ("de las de antes") a pesar del conflicto armado (contra el MIR, SL y MRTA), pero no es tan fácil, tuvimos entre medias un presidente que dio un golpe de Estado a su propio gobierno, y que se presentó a las elecciones cuando constitucionalmente no podía (por más Ley de interpretación auténtica que sacara, ese tipo de leyes no pueden sacarse), que ocasionó un pequeño vacío de poder tras la renuncia de Fujimori, recuperando una cierta normalidad política que, esperemos, continúe un buen tiempo (no desde un punto de vista continuista, está claro que necesitamos urgentes cambios sociales y políticos, pero sin abruptos que no han beneficiado nada en todo este tiempo).
Lo malo es que la amenaza militar, o por parte de Militares (estén o no retirados) continúa ahí, la tenemos encima. Es un lastre que será difícil de salvar en un país hundido en la miseria, en la corrupción, en amiguismos y clientelismos y en tradiciones en que eso de democracia no es que suene utópico (no sólo la formal, sino la sustancial), sino que la población (parte de la misma) ve en el autoritarismo la necesaria salida a nuestros problemas, por tanto, ven en la no-existencia del Derecho (entendido como los poderes sometidos al Derecho) un buen método (cuando es el más ineficaz de todos), ojo, y eso no es anarquismo (no se confundan).
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